Nosotros

Señora Innovación

Al hablar sobre innovación en el Perú, todos los caminos conducen a Inés Carazo, ex Coordinadora Nacional de la Red de Centros de Innovación Tecnológico Peruano (CITE’s) del Ministerio de la Producción.

Licenciada en Física, con una maestría en Economía y una especialización en Energías Renovables no convencionales por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Inés es una revolucionaria pura y dura. Nació en argentina en 1942, y en los años 70, después de terminar la universidad, se unió al movimiento guerrillero de los Montoneros, lo que le valió persecuciones, secuestros y torturas que terminaron con su llegada al Perú, donde empezó una nueva vida. Una vez aquí, Inés emprendió una revolución diferente, donde las ideas desplazaron a las armas. En los años 90’ lideró las primeras iniciativas para incentivar el desarrollo de la innovación desde el Estado, que desencadenó en la creación del primer centro de innovación tecnológica del país. Después vinieron otras políticas, proyectos y cátedras que la han convertido, en opinión de muchos, en quien más sabe sobre innovación en el Perú.

A continuación, Inés Carazo nos hace un diagnóstico de las políticas públicas que se han aplicado en nuestro país en materia de innovación; los aciertos, los errores y la agenda pendiente.

¿El Estado Peruano ha cumplido su papel como promotor de la innovación?
Primero que nada, tengamos claro que la innovación es el cambio de productos y procesos, de formas organizacionales o de comercialización, con éxito en el mercado. Pues bien, en el año 1998, se lanzó el primer Centro de Innovación Tecnológica (CITE), dedicado al cuero y calzado, en Caquetá. En el año 2000 el Congreso de la República dio la Ley de Centros de Innovación Tecnológica, y se crearon otros dos CITES: el de madera en Villa el Salvador, y el vitivinícola. Aunque actualmente contamos con 46, en muchos casos se privilegió aumentar la cantidad, y no la calidad; “a veces el “para” se olvida, y nos quedamos en el medio; en tener una infraestructura mal hecha, sin cumplir los estándares de calidad. Pero son un instrumento de política pública.

Además de los CITEs, ¿se crearon otros instrumentos?
Un segundo instrumento fue el “Bono Mype”, creado para que las empresas tuvieran un incentivo para capacitarse o recibir asistencia técnica en los CITEs, pero duró poco. En el año 2001, el gobierno de Toledo decidió transferir las Pymes del Programa Microempresa de Produce, al ministerio de Trabajo. El entonces ministro Fernando Villarán le dio el manejo del “Bono Pyme” a una ONG, lo que generó fuertes críticas y terminó por desaparecer el programa.

Luego vino el financiamiento de proyectos…
En los fondos concursables sí se avanzó. El primero fue Inca-Agro, en Agricultura, que ayudó mucho a la innovación agraria. Luego, hacia fines de los 90’s se presentó una propuesta al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pera que financiara un programa de innovación con énfasis en Mypes, pero el entonces presidente del BID le dijo al ministro del entonces MITINCI (hoy Ministerio de la Producción ó PRODUCE) que como era un endeudamiento, lo tenía que presentar el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)… Y esto ocasionó que recién en el 2007 -más de 8 años después- se pusiera en marcha lo que hoy se llama “Innóvate Perú”.

Entonces la pelota la tiene PRODUCE y no el Concytec (Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica).
Concytec fortalece se fortalece durante el gobierno de Humala, con el Fondecyt, que es el Fondo Nacional de Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica. Simultáneamente se avanzó en fondos concursables, esta vez del Banco Mundial, para Concytec, INIA (Instituto Nacional de Innovación Agraria), PENIA (Plan Estratégico Nacional de Investigación Ambiental) y el PNIPA (Programa Nacional de Investigación en Pesca y Acuicultura). Son varios fondos pero se ha logrado una buena coordinación entre todos, nos reunimos normalmente una vez al mes.

¿Y ahora cuál es el foco?
Hace unos días hubo una reunión en Innóvate presidida por Concytec, para ver el tema de desarrollo de la I+D+I en las regiones. Hay un fondo importante de la Unión Europea para promover al menos diez agencias de desarrollo de innovación, y este año esperan empezar con Tacna, Trujillo y San Martín. Una iniciativa empezada por Meche Araoz y firmada por Cesar Villanueva.

En medio de estas idas y venidas, ¿como calificaría al Perú en materia de innovación?
Si bien es cierto que tenemos un conjunto de instrumentos de política pública, si comparo al Perú con otros países como Israel o China, que destinan el 4% de su PBI a I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación), pues estamos muy mal, porque Perú invierte menos de 0.2%, con relación a su PBI.

¿Y en relación a otros países de la región?
En algún momento la región firmó el compromiso de llegar a 2%… Los que más invierten son Brasil, Mexico y Argentina. Colombia viene subiendo también, pero el promedio en América Latina es 0.6% Creo que ninguno está superando el 1%. Perú pretende entrar a la OCDE y esa va a ser una de las cosas que le van a pedir. Mercedes Araoz, quien ha sido ministra de la Producción, lo sabe muy bien. Pero bueno, hay instrumentos… Puedes ver el vaso medio vacío si te comparas con los que realmente invierten, o medio lleno si ves que en el año 2000 no teníamos ningún fondo concursante. Digo, ¡veamos que algo se está haciendo!

El claroscuro de los fondos

Hablemos de resultados. ¿Los proyectos financiados con estos fondos han tenido éxito?
Llevamos 11 años de esto, con algunas experiencias interesantísimas. Piura no tenía uva. Un proyecto seleccionado por “Innóvate” comenzó a desarrollar uva sin pepa, y ahora Piura es el primer exportador de uva sin pepa, entonces hay proyectos que sí han tenido un impacto considerable en el mercado y el empleo. También está el proyecto de los moto taxis eléctricos, desarrollado en Pucallpa; si se hubiera quedado en el prototipo inicial -que encima era feo-, quizás no hubiera pasado de eso. Pero gracias al fondo que obtuvo de “Innóvate”, pudo mejorarlo y la empresa ya cuenta con 20 unidades que alquila a 40 soles el día, aunque la recuperación de la inversión va a ser lenta. Pero si hubiera una política pública para promover la transición hacia los mototaxis eléctricos que no hacen ruido ni contaminan como los otros, sería distinto.

Mototaxis eléctricos: los puedes cargar en el enchufe de tu casa durante 4 horas y tienes 60 kms de autonomía.

Pero las políticas de promoción que viene dictando este Gobierno no se pueden aplicar. Subió el impuesto a la importación de vehículos que operan con combustibles fósiles y bajó el de los autos eléctricos, ¡pero la norma no permite importarlos!
Es que se necesita modificar la legislación. El presidente de Electrosur no pudo importar un auto eléctrico porque los aranceles se determinan según el número de cilindros que tienen los autos a motor de gasolina o gas, pero los autos eléctricos no tienen cilindros. El Ministerio de Economía hizo su parte y ahora le toca el turno al Ministerio de Transportes… A veces al Estado le cuesta hacer estas coordinaciones.

¿Qué proyectos deberían estimular estos fondos, que no estén estimulando?
Hay pocas experiencias de innovación vinculadas al uso de energías renovables.Y en regiones, el uso de renovables es fundamental. Acabo de estar en Iquitos, donde ví que la mayor empresa exportadora de paiche tiene que tener un grupo electrógeno, ¡y el grupo electrógeno contamina!

Pero además, la electricidad que consume Loreto actualmente se produce en una planta termoeléctrica que opera con diesel.
¡Por eso! Conocí a una persona que quiere hacer un proyecto de vida sostenible en el Amazonas, y ha montado una casa en el desembarcadero del malecón de Iquitos. Ella quiere usar esa casa como un centro para promover el uso de energías renovables, el tratamiento del agua del río, quiere hacer una balsa flotante con las botellas que la gente tira y han invadido el Amazonas… Pero lo que ve, a cada rato, ¡es que los funcionarios públicos con los que trata le quieren pedir coima!

¿Entonces qué hace falta para también impulsar la innovación desde los privados?
Nuevos marcos legales, promotores. A veces las normas existentes son un obstáculo.

Algunos piensan que la innovación es para países como China, Japón o Estados Unidos, que lideran el desarrollo tecnológico.
Hace pocos días tomaron (funcionarios del programa Innóvate) una decisión sobre los clusters, que considero equivocada. Decidieron no apoyar un cluster de fabricación digital, bajo el criterio de que Perú no exporta nada digital. Se aprobaron los clusters vitivinícola de Ica, y de banano en Piura, y eso está muy bien, pero no debía dejarse de lado lo otro. Lo que se viene en el mundo ahora es la Industria 4.0, y el Perú no tendría por qué quedarse fuera de eso.

¿Perú tiene condiciones para destacar en ese rubro?
Sí, claro. Varios innovadores peruanos vienen ganando premios internacionales en proyectos digitales. ¡Claro que Perú podría entrar a la revolución de Industrias 4.0 y no quedarse en exportar materias primas! Hace unos días recibimos la gran noticia de que un grupo de estudiantes de la UNI ganó el concurso mundial de programación de “HackerRank”, superando a los participantes de Rusia, China, Estados Unidos, etc.

Perú exporta materias primas, así que las ganancias que se derivan del valor agregado que se les puede dar, se las llevan otros países…
Debemos enfocamos en nuestra capacidad de desarrollar tecnologías para dar valor agregado a las materias primas. Por ejemplo, el aguaje tiene betacaroteno, una sustancia con la que podemos producir el mejor protector solar del mundo, pero las grandes empresas cosméticas del mundo no quieren que les mandemos el fruto, no quieren tener que descascararlo, molerlo, etc… Quieren polvo de aguaje, entonces tenemos que buscar ese camino de comercialización. L’Oreal está usando la quinua para hacer cremas exfoliantes, ¿y quién lo desarrolló? Una química peruana que no puede dar clases en la Católica porque tiene 76 años igual que yo (la nueva Ley de Educación prohibe dictar cátedra a personas mayores de 70 años). ¡Es absurdo! Entonces, el Perú sí ha avanzando en términos de innovación, pero falta mucho por hacer. Y por cambiar. Y también hay que dejar de ver lo nuevo como una amenaza.

Si comparo al Perú con otros países como Israel o China, que destinan el 4% de su PBI a I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación), pues estamos muy mal, porque Perú invierte menos de 0.2%, con relación a su PBI.

Ladrillos con un pasado oscuro

…se integran a la magia de la economía circular aplicada en la minería |

La explotación de los recursos mineros deja huellas gigantescas conformadas por los relaves mineros, que son los residuos del proceso de extracción de los minerales de la tierra. Son como enormes mesetas que se aglomeran cerca de las minas… Y aunque estos “cerros” de minerales son tratados periódicamente para que no contaminen el entorno, igual quedan ahí. Y al quedar, son un peligro latente pues si se dejan de tratar, se contaminaría el agua, la tierra y el aire.
Sin embargo, una correcta combinación de tecnología e ingenio puede desaparecer esos “cerros” de relaves mineros de una vez por todas. Silvana Flores, ingeniera metalúrgica por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha logrado la fórmula exacta para descontaminar esos relaves mineros y convertirlos en los ladrillos más resistentes y económicos del mercado: los ladrillos eco-tecnológicos LETS.

“Hace 14 años en la universidad, cuando trabajaba en mi tesis sobre descontaminación de metales pesados de cobre presentes en afluentes metalúrgicos, me di cuenta que los afluentes no solo son líquidos sino que están acompañados de relaves, algo así como arena de mar con agua. Mi idea era tratar la parte líquida, pero ¿y la parte sólida? ¿qué hacemos con eso? Primero busqué la forma de sacar todos los metales pesados de la parte líquida, según la norma del MINAM. Saqué cobre, plomo, zinc, cromo, cadmio, etc… Una vez que tuve éxito sacando todos los metales pesados del cobre que generan la acidez de las aguas de los ríos, me puse a trabajar en remediar los relaves”, cuenta la ingeniera Flores.

El proceso en “simple”

La explicación “simple” del proceso es que, a través de un tratamiento metalúrgico, se extraen los metales pesados tóxicos presentes en los relaves. De ahí queda una partícula muy fina, como un “polvo”. A ese “polvo” se le agrega agentes para remediar (como el mineral dolomita), con el fin de asegurarse que el material quede inerte. También se que se logra agregándole componentes como cemento, arcilla roja, ligantes y agua, hasta lograr la consistencia requerida para armar los ladrillos.
Luego, ese material se coloca en moldes, y se dejan ahí, curando en seco, durante 28 días, parecido al proceso de secado de un ladrillo común, pero con una gran diferencia: no requiere agua. “Se reduce la huella hídrica porque estos ladrillos se curan en seco, a diferencia de los convencionales, que deben echarles agua durante todo el secado”, apunta Flores.
Además, no necesitan ser sometidos a cocción, lo que significa prescindir de la enorme contaminación que producen los hornos.

Manos al relave

La ingeniera Silvana Flores puso a prueba su tesis. Su empresa, Green Metallurgy Technologies, logró que el programa “Innóvate” del Ministerio de la Producción financiara parte del proyecto para remediar los relaves de Cerro el Toro, ubicado en Huamachuco, una localidad de la provincia de Sánchez Carrión, en la región La Libertad, a 3,269 msnm. La ejecución del proyecto permitió comprobar que sí era posible el el re-uso de los relaves mineros para generar agregados de construcción que cumplan con los estándares ambientales y de calidad requeridos en las normas.
Si bien esta solución tecnológica tenía como fin reducir específicamente las relevaras del Cerro el Toro, constituidas por cerros que ocupan más de 69,238 m3 -una verdadera amenaza medioambiental-, el “kit tecnológico” desarrollado por la Ingeniera Flores se puede aplicar en cualquier relave minero. Según indica la inventora, la implementación de esta solución ambiental también es económicamente sostenible, pues reduciría hasta en un 70% los costos por mantenimiento seguro de relaves que deben realizar las mineras periódicamente. Estaremos pendientes de ver que minera lo hará primero.

“Las minas, en vez de tener los relaves mineros ahí, como mesetas, cubiertas con geomembranas a las que tienen que hacer mantenimiento periódicamente, podrían darles término de economía circular, convirtiéndolos en material de construcción”. Ing. Silvana Flores.

Nos hemos comido ¡TODO!

Por Jackeline Reyes|

El mundo de hoy reclama economía circular. Todo puede transformarse|

En agosto pasado, los seres más inteligentes del planeta agotamos todos los recursos naturales renovables del 2018. Es como si hubiéramos vivido de nuestro sueldo hasta esa fecha y en adelante hubiéramos tenido que pedirle un crédito a la naturaleza porque no le hemos dado el tiempo suficiente para regenerar el agua, el aire, los peces o las tierras agrícolas. Esto nos pone en una grave situación de escasez de recursos, pues vivir endeu- dados no es sostenible para nadie. Pero, entonces, ¿cómo le pagamos el “crédito a la naturaleza”? Como lo haríamos con una deuda común y corriente: cambiando nuestros hábitos de consumo, ahorrando y no saltándonos las cuotas.

Para revertir este desastre se han organizado distintas alternativas. Una de las más potentes es el concepto de economía circular, que busca romper con más de dos siglos de producción lineal que profesaba el tomar-producir-tirar como regla de los modelos económicos. Sin duda, los tiempos han cambiado, no importa cuántas veces lo niegue el presidente Trump.

Todo da vueltas

La economía circular busca promover modelos de producción regenerativos, es decir, que se evite el consumo de nueva materia prima y que se reduzca el desperdicio. Palabras como: compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar son parte de este modelo de producción y consumo. La estrategia pasa por 3 ejes: sostenibilidad, innovación, y para contrarrestar lo que digan los más pragmáticos, la competitividad. Y es que la economía circular no es un asunto de hippies o moda millenial verde. Se trata de adquirir ventajas competitivas e incrementar la rentabilidad de tu negocio a través del uso eficiente de energía, la reducción de las emisiones de CO2, la reutilización de materias primas y la seguridad en la cadena de suministros. Por ejemplo, James Quincey, CEO de Coca-Cola, ha anunciado una agresiva estrategia para migrar a envases 100% reciclables no solo por amor al planeta, sino porque esto le representa un ahorro significativo en sus costos de producción y el incremento del valor de su marca.

Y no solo eso, el Foro Económico Mundial afirma que la economía circular es una oportunidad que representa un trillón de dólares en innovación, creación de empleo y crecimiento económico a nivel mundial. Muestra de ello es que el Parlamento Europeo ha desarrollado recientemente un Plan de Acción para promover la Economía Circular en el viejo continente, que incluye una agresiva estrategia para el uso y pro- ducción del plástico. La guerra al desperdicio ha sido declarada y el tan utópico crecimiento verde o crecimiento sin emisiones del Acuerdo de París se hace posible gracias a este modelo económico que también ha aterrizado en nuestro país.

Chicos listos

Solo por poner un ejemplo, La Calera, dueña de la granja más grande de gallinas ponedoras del Perú y con una producción de más de 2 millones de huevos al día, utiliza el excremento de los animales para alimentar biodigestores que producen el equivalente a 400 galones de GLP al día. Este es utilizado para sustituir al GLP como combustible en sus procesos de secado del cartón, generando un ahorro que va desde los US$ 2,000 diarios hasta superar el medio millón de dólares anuales.

En una escala mayor, el gigante de la energía en el mundo, Enel, se ha convertido en el mayor generador de electricidad renovable del Perú, con más de 300 MW producidos gracias al viento y al sol. Esto es parte de una estrategia global de negocio cuya meta es ser 100% carbono neutral para el 2050, lo que implica el cierre progresivo de sus centrales térmicas. Y nuevamente, esto no es solo por amor a la naturaleza.

Actualmente producir con energías renovables es más económico que generar con combustibles fósiles. En promedio, 1 MW/h térmico puede costar alrededor de US$ 50 dólares, mientras que 1 MW/h solar le cuesta a Enel US$ 48 (según la última subasta RER del 2015), y puede llegar al ínfimo precio de 18 US$ si nos vamos a Arabia Saudita.

Asimismo, la buena noticia es que el Ministerio de la Producción no se quiere quedar atrás y ya viene implementando políticas y programas para promover la economía circular. Por ejemplo, gracias a Innóvate Perú y Start Up Perú se ha logrado el cofinanciamiento de más de 100 proyectos de innovación y emprendimiento, que incluyen la desde segregación y recojo de residuos orgánicos en restaurantes para ser convertidos en fertilizante líquido orgánico (Sinba) hasta la producción de zapatos hechos que caucho vegetal que permite la reforestación de la Amazonía (Evea Eco Fashion). Le toca ahora a los demás ministerios y entidades del Estado sumarse a este modelo de cambio. Por ejemplo, el Ministerio de Energía y Minas podría tener un papel más activo en la iniciativa de generación distribuida para que todos los peruanos podamos producir energía limpia en nuestras casas y vender los excedentes al sistema.

Ya lo dijeron muchos especialistas: no hay futuro fuera de la economía circular. Literalmente. Y para ser parte de ella, no tenemos que montar una planta de reciclaje en nuestras casas. Podemos ser también consumidores y elegir marcas que nos ayuden a pagar el crédito con la naturaleza y castigar a aquellas que nos aumenten la tasa de interés. Después de todo, el mundo da vueltas, y ahora sabemos que cuidar el planeta no solo es bonito, y necesario, sino que es económicamente rentable.

El café en la nube

Por Jorge Gavidia |

Un App para dar valor al café |

En el año 2011 retorné al Perú trayendo una nueva tecnología desarrollada en Corea, que consistía en aplicar energía infrarroja para deshidratar y tostar frutas y raíces  reservando las vitaminas y compuestos funcionales del producto. A modo de ensayo apliqué el infrarrojo para el tostado de granos de café y obtuve muy buenos resultados, incluso en cafés de “descarte”. Sin embargo, al repetir el proceso no me fue posible obtener el mismo resultado. En siguientes ensayos usé granos enviados por la misma cooperativa y apliqué los mismos parámetros de tostado, pero el resultado siempre variaba. Indagando qué podría haber pasado, supe que la cooperativa agrupaba en un mismo almacén la producción de más de 3 mil familias, lo que generaba la variabilidad del producto; un hecho común en el acopio del café en nuestro país.

El problema

El acopio convencional o indiscriminado, por llamarlo de alguna manera, tiene como
consecuencia que los productores reciban un pago que muchas veces está por debajo de
la calidad y costo de producción. Incluso la cooperativa no puede negociar bien al no
saber a ciencia cierta qué blend tiene en el acopio, y termina vendiendo el café por
volumen. Este es el principal reto que debemos superar en el negocio del café, un
commodity con precios fijados en la bolsa de Nueva York. Al ser un pequeño productor en la oferta mundial de café, Perú es fuertemente afectado por la caída de precios, por lo que debe diferenciar su oferta de café y cambiar su modelo de negocio, sino tendrá que dejar de producir o el gobierno deberá seguir asumiendo el endeudamiento y gasto por apoyar una caficultura no sostenible.

Entonces, ¿cómo obtener un mejor pago por nuestro café, si tenemos poca producción y
alta variabilidad? Pues aprovechando la tendencia mundial del nicho de mercado de
cafés de especialidad. El café de cultivo agroecológico u orgánico -de complicada
producción por su bajo rendimiento y alta variabilidad- es muy apreciado por el comprador especializado, siempre y cuando se sepa de dónde viene, que variedades lo conforman, cómo ha sido cultivado y quién es el productor; es decir, una ficha técnica de identificación muy completa. Actualmente existen compradores dispuestos a pagar “precio” por un café de características especiales con información de origen, por lo que es imprescindible generar información confiable y actualizada de acceso abierto.

El App

Gracias al trabajo realizado con un equipo multidisciplinario que involucró biólogos,
agrónomos y desarrolladores de software, creamos inicialmente AgrumSoft, una
plataforma que utiliza las TIC (tecnologías de la información y comunicación) para
conectar al agricultor con compradores en todo el mundo. AgrumSoft es una aplicación o
App, que se instala fácilmente en cualquier tablet y que consiste en un sistema de
trazabilidad con el GPS de la propia tablet. El productor entra al App y hace un check-list
de las variables más importantes que realiza en el manejo de su cultivo (ver capturas de
pantalla), y como la tablet tiene incorporado un sistema de geoposicionamiento, se
registra la ubicación exacta del campo de cultivo y se estima el área de su parcela. Luego,
en una zona con wifi se sube toda la información como data encriptada y segura
(sincronización).

Los cuatro ejes que incorpora el sistema de información son el genotípico, para saber las
variedades de café por parcela (caturra, catimor, pache, etc.); el ecosistémico, para
conocer el entorno de ese café en el campo, por ejemplo si lo rodean frutales o forestales
que le hacen sombra, ya que esto influye en la calidad del cultivo. A diferencia de
Colombia y Brasil, que por ser grandes productores cultivan a campo abierto, los cafetales peruanos están bajo sombra, lo que le da mayor calidad al producto. El tercer eje es el cultural, que define el manejo del hombre. Es decir, cómo fertiliza, poda o cosecha. Y finalmente el eje ambiental, que depende de la posición, ubicación y altitud, y determina el ciclo del clima.

El mundo en sus manos

La data registrada en el App por cada caficultor se sube a la “nube” de un portal web que
funciona como una plataforma de búsqueda y venta llamada inicialmente AgrumTrade,
que permite al potencial comprador conocer todas las características que influyen en la
decisión de compra como el origen del café, las variedades que ofrece cada productor, la
ubicación de sus cultivos, entre otros. Además, si un caficultor no cubre toda la demanda
del comprador, la plataforma le permite buscar otras parcelas con patrones similares para cubrir su demanda de compra.

Igualmente el sistema le permite a la cooperativa registrar y centralizar toda la información que recoge de sus socios productores y establecer estrategias de gestión y asistencia sobre calidad, medios de comercio, y establecer los criterios de las futuras parcelas en función a la aceptación en el mercado. Muchas veces, la información sobre el origen exacto del café se oculta, pues el intermediario o trader la retiene con el fin de dominar el mercado de la transacción de café. Sin embargo, este sistema de E-commerce elimina al intermediario y promueve la relación directa entre el productor y las cafeterías o tostadurías del mundo, con la garantía de la empresa que certifica la confiabilidad de la información suministrada, con un código QR de identificación.

El futuro del comercio agrícola

La nueva versión del portal de venta del sistema se llama AgruMARKET e incorpora un
método de pagos online y el servicio de delivery door to door (puerta a puerta), es decir, el envío del café verde o tostado a cualquier cafetería en el mundo, desde dos quintales a
más.

Considerando que el App recoge información sobre aspectos del ecosistema y el
ambiente de cultivo del café, hasta los procesos poscosecha (beneficio húmedo y seco),
hemos generado una nueva versión llamada EcobioTRACK, una evolución desde la
trazabilidad convencional, al concepto de Biotrazabilidad Agrícola, aplicable para todos
los cultivos de manejo ecosistémico como los agroecológicos u orgánicos, como es el
caso de los del Perú, y que ahora tienen una gran demanda.

Así, AgruMARKET aspira convertirse en el nuevo sistema de venta directa con una
importante ventaja económica para los productores, logrando un comercio del café más
justo y sostenible, que pueda establecer un nuevo modelo de negocio de exportación.

Manual para crear un innovador

Por Catherine Lanseros |

Entrevista a Jorge Gavidia |

Cuando era niño, allá por los 70’, asistió a su padre en la invención de un sistema para que los fluorescentes operaran con baterías, y que fue usado durante años por las decenas de kioskos que entonces alegraban las noches de la Costa Verde. Ya de grande ha sido testigo de cómo su hermano, que nunca acabó la universidad, logró levantar una compañía que fabrica su propia marca de teléfonos celulares. Y claro, el mismo Jorge, biólogo por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha desarrollado notables innovaciones como el Agrum Soft, que conoceremos en esta edición de CULTO.

¿Podríamos decir, entonces, que la innovación corre por las venas de la familia Gaviria? ¿Es acaso cuestión de sangre? En esta entrevista desenredamos la respuesta.

¿Los innovadores nacen o se hacen?

La innovación es el resultado de un pensamiento divergente, el innovador no decide serlo, nace, es la naturaleza del hombre divergente que piensa distinto en el aula, que tiene otras prioridades. Sin embargo la innovación debe ser estimulada desde la formación de los niños, dejándolos crear con libertad. Yo tuve ese estímulo desde chico estudié en un colegio experimental, donde nos agrupaban a los alumnos según nuestro signo zodiacal, que asociaban a la forma de pensar y ver el mundo. Y el segundo factor es que pasé mi infancia en el taller de electrónica de mi padre, adonde iba todas las tardes a armar y desarmar aparatos.

Los países líderes en innovación son también líderes en educación. ¿Qué esperar en un país como el nuestro, donde las universidades no figuran ni siquiera entre las mejores 500…?

¿…estaríamos condenados a no innovar? ¡No! Porque la educación es formativa, te da
conocimientos y herramientas, pero la libertad de crear la tiene un niño de Finlandia como un niño de Puno, incluso con problemas nutricionales. Una cosa es el aprendizaje y otra la divergencia en la forma de pensar. Inclusive, a veces cuanto menos has leído, más creativo eres. Algunos escritores notables confiesan haber leído poco, pero su propia vida, lo que han vivido, los ha llevado a escribir…

Uno de los problemas más graves con la educación acá es que los niños son evaluados por el conocimiento que tienen y no por lo creativos que son. Ahora están haciendo cambios en la educación, cada vez la evaluación es menos conceptual. De hecho, años después de dejar el colegio o la universidad, muchos vemos que los primeros de la clase no terminan siendo, necesariamente, los más exitosos. Es que antes, el “estudiante bueno” era quien aprendía todo de memoria, pero eso ya no se valora porque no se necesita; entre estos dos teléfonos sumó más de dos Gigas de memoria. En Perú
tendemos a adoptar políticas sobre innovación copiadas de países que tienen una realidad distinta, por eso no funcionan bien. Si liberamos el pensamiento de los jóvenes nos irá mucho mejor. Al no estar sujetos al sistema, los jóvenes pueden preguntarse casi todo, por eso son quienes dominan el diseño y la creatividad, y los viejos la factibilidad.

El peruano es muy creativo, ¿también es innovador?

Creatividad es algo que puede ser inusual, único, pero no necesariamente utilitario y que genere ingresos; es decir, que genere un cambio económico importante. Mientras que la innovación es algo que entra al mercado, que compite con otros productos.

Entonces el peruano es creativo, más que innovador.

A la creatividad le faltaría el componente de la competitividad. Yo puedo tener una idea muy creativa pero no necesariamente innovadora. Pero si por ahí aparece una herramienta nueva de la tecnología, esa idea creativa se convierte en innovadora, porque se hace suficientemente competitiva como para entrar al mercado.

¿Y el reto se vuelve más complejo cuando hablamos de innovación sostenible?

Ya le pusiste una variable más, que ahora se exige. Cuando era niño hice un trabajo sobre el plástico, y entonces todo lo que se decía del plástico era maravilloso pues reemplazó otros materiales y se podía emplear para un sinfín de piezas… Pero ahora vemos los problemas de contaminación de los océanos que ha traído, además que cambia lo sabores ¡Queremos volver al vidrio! Y el otro tema es la inocuidad para el hombre; muchas cosas que en su momento fueron innovaciones, después resultaron nocivos. Todavía se piensa que las frecuencias de los teléfonos celulares pueden dañar la salud, y si se demuestra algún día, seguro los prohibirán. Pero en su momento fueron una innovación. Ahora, el enfoque de sostenibilidad busca que la innovación prevea eso.

¿En Perú se estimula debidamente la innovación? ¿Crees que como país llevamos a cabo
las acciones necesarias?

El estímulo es más importante que la inversión de dinero. Creo que acá se está generando una tendencia a vivir de los fondos de innovación, y quienes lo hacen no son innovadores porque viven del fondo; al innovador lo apalancas una vez y de ahí despega, vuela. Pero acá vemos que algunos “innovadores” viven de ganar fondos concursables ¡y mientras más proyectos ganan, más les creen! Eso puede pasar en la ciencia, pero no en la innovación. Creo que el gobierno confunde un poco las cosas porque las condiciones no se dan solo con dinero, el dinero es el complemento.
El gran estímulo son las condiciones endógenas del recurso humano… Por ejemplo, la libertad. Además, las bases para los proyectos de innovación demandan meritocracia, grados académicos… Hemos creído que con la ley 30220 de Educación habría un cambio radical, pero tiene el tremendo error de valorar más el doctorado, la maestría, los grados, los títulos y los diplomas, que la experiencia propia del pensamiento libre. Al pensamiento libre no le interesan títulos, ¡el innovador es casi un hippie!

¿Ocurre siempre que una buena idea encuentre una billetera que la ayude a realizarse?

No siempre, porque el espectro de empresarios que logran identificar la rentabilidad de un negocio innovador es pequeño. Hay que tener una cierta educación para identificar una posible innovación.. Y si el empresario fue formado en una educación rígida, no la ven. Para la mayoría, sostenibilidad es rentabilidad. Lo social y ambiental les parece bonito pero su interés es la plata; para ellos la responsabilidad social es solo hacer un proyecto, conseguir el ISO 28000 en Responsabilidad Social ¡y listo! Tengo un certificado y ya, un saludo a la bandera.

Por eso muchos megaproyectos con todas las certificaciones posibles terminan por frustrarse…

Claro, ahí el papel no vale nada, son sensaciones humanas. Si se aparecen con su certificación ambiental les dicen “olvídate, mira cómo han muertos mis peces, no te creo nada”.

¿Cómo hacer para que un innovador encuentre un empresario que financie su
proyecto?

Los científicos no solemos tener ese poder de persuasión. Por eso se habla de la
triada: el inventor y el inversionista conectados generalmente por un tercero, alguien que de alguna manera haya estado cerca de ambos lados, una especie de “traductor”. Hay que generar puntos de encuentro entre innovadores e inversionistas, ruedas de negocios etc. En Perú no hay eso.