¡Qué tal caña!

Janko -bambú, en ashánika- es la marca de eco bicicletas hechas con caña de bambú, que esperamos pronto invadan todas las ciclovías de Lima.

¿No puedes pagar por la bicicleta de tus sueños? ¡Pues háztela tú mismo! Y quizás hasta te quede mejor que la que querías comprar, como le pasó a Víctor Barraza, un joven arquitecto que con ingenio y estudio logró poner sobre ruedas varios trozos de bambú: un emprendimiento revolucionario, innovador y ecológico, como en las grandes ligas.

“La idea surgió mientras hacía mi tesis de grado en arquitectura, quería una bicicleta de ruta, hecha con fibra de carbono, pero era súper cara, ¡no estaba dispuesto a pagar más de 5 mil soles!”, recuerda. Víctor conocía las interesantes propiedades del bambú por los cursos de construcción con materiales alternativos que llevó en la carrera de arquitectura, pero para estar seguro, inició una investigación profunda en el Centro del Bambú del Perú. Constató que la caña de bambú contaba con las propiedades físico mecánicas adecuadas, pues se comportaba de manera similar al carbono, entonces pasó a trabajar en la geometría de la bicicleta, tentó modelos e hizo varias pruebas, hasta que quedó contento con la tercera.

¿El bambú tiene la fortaleza del aluminio o el hierro?, le preguntamos, y de inmediato coloca una vara de bambú sobre dos bloques de madera, se para encima de la barra y comienza a balancearse (ver foto). “Siempre me preguntan lo mismo, pero mira, si hago esto con un tubo de fierro o aluminio, se va a doblar, pero el bambú no. Lo simpático del bambú es que no tiene un coeficiente de corte inmediato sino de flexibilidad y eso se refleja en el cuadro cuando estás manejando; si pasas por un hueco el cuadro lo absorbe, funciona como una amortiguación”, explica Víctor.

Las uniones de los bambúes están hechas con fibras vegetales de cactus y resinas epóxicas, para que el producto final tenga la menor huella de carbono posible. De hecho, Víctor y su equipo están haciendo investigaciones para cambiar algunos materiales, con el fin que la bicicleta sea huella cero, aunque actualmente, así como está, ya es bastante ecológica. De hecho, reconociendo el carácter ecológico y social del proyecto, el programa Innóvate Perú lo viene cofinanciando y apoyando técnicamente, tras ser seleccionado en el programa Reto Bio, en la categoría de emprendimientos innovadores.

El lado “eco”

Las ventajas ambientales se inician con el proceso de crecimiento de la planta de bambú, que coge el CO2 de la atmósfera, separa el carbono y a partir de ahí genera su celulosa, con lo cual está capturando carbono de la atmósfera y fijándolo en la caña. Otra importante contribución a la reducción de la huella de carbono es que al reemplazar el metal por bambú, no solo se evita el uso del mineral, sino también su procesamiento: por cada kilo de metal fundido, se emiten dos kilos de CO2 a la atmósfera. Y si a estos dos aspectos se le suma que el uso de la bicicleta puede significar el menor uso de un vehículo motorizado, vemos que la contribución de la eco bici al cuidado del medio ambiente, es muy significativa.

La cadena productiva

A los beneficios ambientales de la eco bici, se une su significativo impacto social pues al tratarse de un material que crece en la naturaleza, el agricultor que la provee entra a formar parte de una cadena productiva sostenible, que le facilita un desarrollo socio económico inclusivo.

Eso sí, Víctor advierte que para formar una real cadena de bienestar, es imprescindible usar bambú local, cultivado en el país. En construcción, por ejemplo, suelen importar el bambú de la especie guadua o gustifolia desde Ecuador, lo que excluye a los agricultores locales de la cadena de valor, además de la traza de contaminación que deja el transporte terrestre del producto desde otro país.

Caso diferente es el del bambú que se emplea para la fabricación de las bicis Janko, que es cultivado en Oxapampa, en la selva central peruana, con agricultores que trabajan bajo la permanente orientación y supervisión del ingeniero forestal de la empresa. Comparten con ellos información sobre cómo debe ser el tratamiento del bosque durante el cultivo de la caña y también sobre el tratamiento de la tierra, poscosecha.

La noble caña

Aunque el bambú es un material altamente resistente, hay quienes dudan de este atributo por haber vivido o conocido de malas experiencias, pero probablemente esto haya ocurrido por una desacertada elección de las cañas. A veces se emplean bambúes cosechados en etapas tempranas, lo que no permite que la caña alcance el grosor óptimo. También existen quienes temen que, al ser construida con un material orgánico, la bici se termine deteriorando por un ataque de plagas, sin embargo Víctor asegura que la especie de bambú que él emplea no sufre de esos contagios, “pero igual la bañamos en sales para asegurarnos, pues el tratamiento garantiza que la caña nunca sufrirá un ataque”, nos explica.

Hecho a mano

Actualmente existen 35 eco bicicletas Janko circulando por las calles de Lima. No ha sido fácil colocarlas porque no son baratas y, como es usual, la gente se fija mucho en el precio antes de decidir una compra, pero la conciencia ecológica de las personas crece cada vez más, así que se van abriendo camino.

Sin embargo el lado verde no es el único lado atractivo de estas bicis. La resistencia y el peso también son atributos importantes que, bien valorados, pueden inclinar la balanza a favor de la eco bici (ver recuadro Metal vs. Caña). Además, la bici Janko la puede hacer uno mismo. Víctor dicta talleres prácticos donde cada quien aprende y arma su propio cuadro (estructura en caña de la bicicleta) del tamaño que quiera, ajustada a la medida del ciclista y según su gusto, pues puede escoger el color que le dará a las uniones e incluso grabar con láser su nombre o lo que quiera en la caña. Y si no le gustan las labores de carpintería, la encarga a su gusto y en se la entregan en cuatro días. Además, también se escoge la calidad y tipo de timón, asiento y llantas, de acuerdo a la necesidad de cada quien. Con accesorios estándar, la eco bici te puede costar, terminada, alrededor de 1,500 soles. Un buen precio, considerando los extraordinarios atributos que esta eco bici ofrece a todo el que tenga el privilegio de subirse a ella.

Metal vs. Caña

Una bici promedio de aluminio pesa alrededor de 4 kgs y cuesta entre 600 y 1,000 soles. Una de fibra de carbono pesa 1.6 kgs pero te cuesta alrededor de 5,000 soles. Mientras que la eco bici de Janko vale alrededor de 1,500 soles y pesa entre 2 y 2.3 kgs, lo que la coloca en un conveniente medio entre las baratas y las caras.

2 comentarios

  1. Sin duda que la creatividad y emprendimiento de este joven profesional peruano, avisora y refleja lo que está generación puede tener para aportar asu país, conciencia, responsabilidad y creatividad como eje central de todos sus proyectos.
    Avisoro muchos éxitos para este joven, su equipo y el revolucionario proyecto que colocará al Perú como una importante por plataforma para el desarrollo sostenible.

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